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el Sunday, 30 de March de 2008 a las 22:52 y está archivada bajo Biografías.
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Una Respuesta a “Theilhard de Chardin, Pierre (1881 – 1995)”
…..”Nacido en la región de Auvernia como Pascal, Teilhard de Chardin no vio oposición entre la ciencia y la religión, pues consideró que ambas eran manifestaciones de una misma búsqueda en la marcha ascendente de la humanidad. Por su enfoque multidisciplinario, el pensamiento filosófico de este jesuita atañe por igual a las grandes tendencias de la investigación científica y de la reflexión teológica, dimensiones del conocimiento en las que se desenvolvió con idéntica naturalidad, convencido de que la evolución del universo –desde la materia más rudimentaria hasta la complejidad del hombre- constituye un proceso de crecimiento que habrá de culminar en el “Punto Omega” de convergencia en la Divinidad.
…..A pesar del prestigio adquirido, este hombre excepcional nunca dejó de cumplir el voto de obediencia que le imponía su condición sacerdotal, de modo que aceptó con humildad la prohibición que recayó sobre la publicación de sus libros, que no vieron la luz hasta que su autor hubo fallecido.”
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Doce Mil Grandes, Filosofía y Religión, Enciclopedia Biográfica Universal Volumen 8, Editorial Promexa, Impreso en los talleres del grupo Fabbri, Milán Italia, 1982. 253 p.
30 de March de 2008 a las 22:55
Theilhard de Chardin, Pierre (1881 – 1995)
…..”Nacido en la región de Auvernia como Pascal, Teilhard de Chardin no vio oposición entre la ciencia y la religión, pues consideró que ambas eran manifestaciones de una misma búsqueda en la marcha ascendente de la humanidad. Por su enfoque multidisciplinario, el pensamiento filosófico de este jesuita atañe por igual a las grandes tendencias de la investigación científica y de la reflexión teológica, dimensiones del conocimiento en las que se desenvolvió con idéntica naturalidad, convencido de que la evolución del universo –desde la materia más rudimentaria hasta la complejidad del hombre- constituye un proceso de crecimiento que habrá de culminar en el “Punto Omega” de convergencia en la Divinidad.
…..A pesar del prestigio adquirido, este hombre excepcional nunca dejó de cumplir el voto de obediencia que le imponía su condición sacerdotal, de modo que aceptó con humildad la prohibición que recayó sobre la publicación de sus libros, que no vieron la luz hasta que su autor hubo fallecido.”
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Doce Mil Grandes, Filosofía y Religión, Enciclopedia Biográfica Universal Volumen 8, Editorial Promexa, Impreso en los talleres del grupo Fabbri, Milán Italia, 1982. 253 p.